No sea como los pingüinos

Internet ha traído efectos y cambios muy curiosos en determinados hábitos sociales, uno de los menos deseables es el efecto borrego, o para ser más políticamente correcto, el efecto pingüino. Algo que podríamos equiparar dentro del refranero castellano como ‘¿Dónde va Vicente? Donde va la gente’ es lo que vemos todos los días con algunos fenómenos de seguir modas o corrientes en Twitter.

Muchos usuarios se apuntan a cualquier cosa y podemos afirmar, sin equivocarnos demasiado, que una buena parte de ellos no saben a qué se están apuntando, o ni siquiera se han parado a pensar por sí mismos. Asumen los pensamientos de otros, de cualquier corriente o gurú de medio pelo, como suyos propios.

Quizá por lo fácil que resulta en ocasiones ‘subirse al carro’ y sumarse con cualquier chiste tonto -otro chiste idiota más- al nuevo ejercicio de linchamiento público en Twitter de, por ejemplo, David Bisbal, muchos usuarios sufren ese efecto de arrastre a una corriente que los anula como individuos y los sumerge en el océano de una masa fácilmente manipulable.

Y decimos que esas masas son manipulables porque en ocasiones esos pensamientos o esas corrientes no son del todo espontáneas, sino que surgen y nacen de determinados mal llamados ‘gurús’ -que hay muchos de esos en Internet- que lanzan ideas al océano a sabiendas de que muchos usuarios de Internet las asumirán sin más y las difundirán en búsqueda de más acólitos. Lanzan ideas o teorías que reflejan sus propios intereses, más o menos oscuros según los casos.

Piense por usted mismo, no viva a través de las ideas de otros sin antes revisarlas y tamizarlas con sus propias propuestas personales, no asuma las afirmaciones de los líderes de Internet como verdades absolutas. Debemos pedir a los usuarios de Internet, desde los adolescentes hasta los octogenarios, que reciban todas las ideas y propuestas con un espíritu crítico, y que no olviden nunca pensar por sus propios medios sin verse intoxicados por las corrientes.

Recuerde que seguir actuando como los pingüinos conlleva muchas probabilidades de estar siendo manipulado.

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