Tirar los precios es una estrategia a corto plazo peligrosa para todo un sector

Abrirse un hueco en un mercado saturado por proveedores y distribuidores como el mercado de la fotografía de archivo, es difícil.
Una de las formas de entrar al mercado como nuevo jugador empresarial es tirar los precios, distanciarse de los competidores ya asentados asumiendo los costes extra a cambio de obtener una pequeña ubicación en el mercado. En otras palabras, lo que ofrecen todas las empresas del mercado por 20 (o con pequeñas variaciones) ofrecerlo por 1 y asumir los otros costes extra.

Quizá esa fórmula de entrada al mercado puede funcionar a corto plazo, a muy corto plazo, para la nueva empresa de fotografías de archivo que intenta posicionarse. Pero está claro que sin disponer de un producto muy diferenciado (incluso las imágenes son las mismas, pero más baratas) la estrategia es errónea y no puede sostenerse mucho tiempo.

Incluso, más allá del efecto a corto plazo, tirar por los suelos el precio del producto (imágenes de archivo en este caso) puede afectar muy negativamente a todo el mercado, incluyendo al nuevo jugador. Puede transmitir la sensación de casi gratuidad de un producto para el que existen muchos proveedores diferentes (cada vez más fotógrafos se suman gracias a las facilidades de la tecnología digital) y varios distribuidores y agentes ya asentados y consolidados durante años. Los precios deben ser necesariamente bajos porque existe una amplísima oferta en crecimiento exponencial, y la lógica de mercado impone precios bajos cuando existe mucha oferta.

Pero no se deben bajar tanto los precios porque siguiendo esa estrategia, la nueva agencia no solo está luchando contra los competidores ya asentados, sino que está luchando también contra el propio sector, reventando la estructura de precios. La nueva agencia está luchando contra sí misma, tirando piedras no solo contra sus competidores sino también contra su propio tejado.

A medio o largo plazo, romper los precios no solo es insostenible empresarialmente (porque la empresa asume los costes extra no transmitidos al precio), sino también para todo el sector de los bancos de imágenes, bastante sacudido ya por la feroz competencia entre fotógrafos y agentes.

Deja un comentario