Amazon y los libros sin ISBN

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Amazon es una multinacional de origen norteamericano que se ha hecho muy fuerte en el ámbito editorial, al controlar uno de los canales de venta de libros más importantes que existen en este momento.

Pero muchos libros publicados en su plataforma no tienen número ISBN (International Standard Book Number), un estándar creado en los años 60 y aceptado mundialmente por la industria editorial. Cada número ISBN es único e identifica con claridad la obra, el autor, la editorial y la edición. Dos números ISBN diferentes son necesarios si se quiere editar la misma obra en papel y en formato digital (e-Book).

Amazon se salió de los estándares de la industria editorial (una actitud muy común en muchas multinacionales de Internet para “romper” con el mundo tradicional y posicionarse como líderes en un nuevo mercado) y lanzó su propio número para identificar los productos disponibles en su plataforma: el número Amazon Standar Identification Number (ASIN), exclusivo de la propia Amazon. Estos códigos ASIN no entran en el circuito editorial oficial. ¿Es esto un problema? Desde mi punto de vista sí es un gran problema, porque los libros que carecen de ISBN y solo tienen ASIN no están catalogados de forma mundial en los canales habituales.

Para muchos autores que editan sus propios libros, es muy tentador recurrir a los servicios gratis (esto incluye el número ASIN gratuito) que Amazon ofrece para poner un libro en circulación con la menor cantidad de burocracia posible pero, al tiempo, renunciar a esa burocracia supone un gran problema porque la ausencia de un identificador estandarizado y reconocido mundialmente, como es el ISBN, limita el impacto de las obras enviadas a Amazon.

Todos sabemos que Amazon es una empresa enorme y que se producen miles de ventas a través de su plataforma. Pero creo que para un libro, para cualquier obra literaria que, en líneas generales, siempre va destinada a ser leída por el mayor número de personas posible, no tiene ningún sentido limitar su exposición al conceder la exclusiva del contenido a Amazon y su número ASIN, por muy gratuitos que sean los servicios ofrecidos por Amazon.

Vale la pena contactar con un editor, o comprar directamente un número ISBN, que permitirá que la obra sea distribuida a nivel mundial, y localizada con facilidad a través de cualquier canal de librerías, bibliotecas, o universidades.