Nuevas tendencias visuales para una sociedad en constante evolución

La sociedad cambia y también cambian las tendencias para crear y comprar imágenes

(C) David Laguillo
(C) David Laguillo

La sociedad está cambiando rápidamente, nada es igual a como era antes, y así se refleja también en la creación y en el consumo de imágenes de archivo.

Han cambiado los trabajos, las familias, las relaciones personales, las preocupaciones medioambientales, la esperanza de vida, las comunicaciones…todo.

Estos cambios se están llevando a cabo de una forma muy rápida, y por lo tanto es lógico que nuestras necesidades visuales para nuestros contenidos creativos, también tienen que cambiar. Y rápido. Si un banco de imágenes, por ejemplo, se queda anclado en imágenes estereotipadas de los años 80 o 90, se quedará fuera del mercado muy rápidamente.

Ahora se llevan imágenes más frescas, más naturales, en cuanto a su forma, y que reflejan la nueva diversidad de nuestra sociedad, en cuanto a su fondo. También hay espacio para la fotografía experimental, y por eso los bancos de imágenes también abren —tímidamente— las puertas a contenidos abstractos, algo impensable hace unos pocos años.

Nuevas tipologías de familias

Creo que uno de los cambios sociales más importantes es el que ha vivido la estructura familiar. ¿Papá, mamá, niño y niña? Sí, la familia tradicional permanece, pero ahora hay muchos modelos más: papá-papá; mamá-mamá…y el elemento interracial también es muy importante, porque las sociedades —por fortuna—, son cada vez más multiculturales, y eso se plasma en las nuevas familias. Los bancos de imágenes deben fomentar activamente la producción de contenidos con esas nuevas tipologías de familias.

Rangos de edad

La población aumenta su esperanza de vida, y esto, obviamente, también se nota en el mayor protagonismo de las personas mayores, porque son clientes y objetivo para miles de empresas. Viven más y cada vez son más activos y protagonistas, por ejemplo, en las nuevas tecnologías.

Cultura

Cada vez hay más personas que no consumen cultura estandarizada, que se crean su propia esfera cultural alternativa, compartida con otros en comunidad. Los hay que se dejan barba a lo “hipster”, o llenan su piel de tatuajes. Otros, necesitan ver en imágenes sus preocupaciones medioambientales y su cultura “verde”. Tanto para quienes no ven la televisión normal —y tampoco consumen publicidad televisiva—, como para quienes están a la última de las series más “underground” o de la última campaña por un planeta limpio, es clara la necesidad de tener un buen surtido de imágenes de calidad con estas nuevas corrientes culturales.

Conexión total

Estamos hiperconectados. Lo cual, en principio, puede ser bueno o malo según el uso que se da a las herramientas tecnológicas, pero lo cierto es que como creativos necesitamos imágenes que muestren la conexión y la comunicación en todas sus formas. Y esas imágenes deben mostrar a personas de todo tipo de razas, rangos de edad, etc. en el uso de las herramientas tecnológicas de conexión total. Todos nos encontramos dentro de ese crisol de conexiones,  quizá en el centro de una figura de cristal como la que ilustra este artículo.

Vivimos en un mundo de cambios constantes. Todo está en movimiento: lo que hoy es un axioma incontestable, mañana se puede romper y perder su valor. La única opción para la supervivencia es la adaptación, a poder ser mediante la observación de la evolución de las tendencias.