Donald Trump y la prensa

Donald J. Trump, foto oficial de la Casa Blanca
Donald J. Trump, foto oficial de la Casa Blanca

 

La administración del Presidente Donald Trump ha vetado a parte de la prensa, en concreto a medios tan importantes como CNN, The Guardian y New York Times, entre otros. La Casa Blanca seleccionó a un grupo de medios, con notables exclusiones, para un «pool» de declaraciones.

Un movimiento repulsivo y preocupante, aunque no sorprendente. El ínclito nuevo ocupante de la Casa Blanca arrastra un largo historial de enfrentamientos con los periodistas que no le gustan. A Trump, literalmente, parece que le molesta la prensa libre. Les acusa de “mentir” con sus noticias.

Muy al contrario de la tradición americana, que siempre ha llevado como bandera la defensa de la libertad de prensa, Trump comienza su carrera mostrando signos muy negativos. A estas alturas, me veo obligado a recordar que Hitler también llegó al poder a través de las urnas. No comparo ni equiparo, me limito a recordar.

Donald Trump ha revuelto la política de su país, y por extensión la de buena parte del mundo, en muy pocos días desde que tomó el poder.

Trump ha acaparado, rápidamente, el reinado de todos los «ismos» negativos, entre ellos «machismo» y «racismo», para luego llegar incluso a romper una regla de oro no escrita para la mayoría de los políticos: vetar a los periodistas de medios de comunicación muy determinados. Casualmente, han sido vetados aquellos medios que no «doran la píldora» a Donald Trump.

El señor Trump cada vez me inspira más recelos. Y lo que más me inquieta es que hay una parte importante de la sociedad norteamericana que ha votado para que este hombre llegue a la Casa Blanca.