Comienzan a cerrar páginas de descargas

Hace pocos días, una de las muchas páginas de descargas de archivos protegidos por derechos de autor anunciaba el cierre de su sección de descargas directas, por efecto de la recién aprobada Ley de Economía Sostenible (vulgarmente conocida como Ley Sinde).

Estas páginas de descargas “irregulares” -digámoslo así para que no se ofendan más por aquello de la palabra “pirata”-, durante los largos días de batalla cuando esa ley estaba en proceso de aprobación se pusieron “dignas” (curioso, como dijo Fernando Trueba “te roban y además te insultan”) y publicaron una especie de “crespón negro” simulando tener sus páginas cerradas, en el que achacaban a la ley todo tipo de problemas y afanes censuradores.

No podemos olvidar que muchas de estas páginas se lucran con grandes ganancias en base a la publicidad en sus páginas. Por lo tanto, se lucran ofreciendo contenidos ajenos sin que los creadores de esos contenidos, o sus gestores de derechos, perciban compensación alguna por las miles de descargas. Quizá no están ahora tan seguros de que sus actividades con legales y no pueden ser sancionadas, ya que a la primera de cambio e incluso sin intervención directa de ninguna orden judicial, cierran voluntariamente por miedo a las posibles sanciones o problemas añadidos.

La “Ley Sinde” no es buena, -insisto, ya lo he dicho varias veces- hay que plantear o buscar otra solución alternativa, pero también es cierto que es una forma de empezar a poner un poquito de orden en un lugar como Internet, donde lo que se lleva es la descarga salvaje y sin tapujos.
El Canon tampoco está bien aplicado, ya que se extiende la sensación de pagar “justos por pecadores”.

Pero es necesario seguir adelante legislando o regulando Internet, y sobre todo ejercitar acciones educativas para reciclar a miles de internautas acostumbrados al “todo gratis”. Estos internautas, además, han perdido el respeto a los creadores y menosprecian el valor de los contenidos con derecho de autor. Y cambiar esas actitudes pasa por acciones educativas para que el internauta pierda la sensación de que tiene patente de corso para hacer lo que quiera en Internet sin importar los perjudicados o víctimas de sus actos en la Red.

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