Internet, gran plaza donde torea el insulto y la calumnia

A las cinco de la tarde, clásica hora taurina. O a las diez de la mañana, o al mediodía, o por la noche. Cualquier hora es buena para comprobar que un porcentaje demasiado alto de Internet se ha convertido en una plaza donde torea el insulto, la calumnia, y los más bajos instintos de seres presuntamente humanos se desbocan sin freno. ¿Debe ser así? Es muy difícil aceptar que esta situación deba ser así, ya que la gran red ha traído la novedad de permitir a cualquier usuario la participación, pero en muchas ocasiones el uso que se hace de la herramienta dista mucho de lo deseable.

Por desgracia, Internet parece cumplir a rajatabla la ley del autor Theodor Sturgeon, que afirma que “el 90 por ciento de cualquier cosa es basura”. En cualquier rápido vistazo a cualquier foro, comentarios en páginas web, blogs, es demasiado alto el porcentaje de contenidos aportados por el usuario que son puro insulto y vulneran muchas leyes y derechos de los aludidos. En este sentido, siguiendo la teoría de Sturgeon, revisando los comentarios de muchos foros de Internet, blogs o páginas, se puede llegar a la hipotética conclusión de que el 90 por ciento son basura.

Además, hay que tener en cuenta el factor que diferencia al ‘mundo real’ del ‘mundo Internet’, ya que muchos de los insultos, calumnias y degradaciones hacia otras personas o colectivos, que se vierten diariamente en Internet, nunca o casi nunca se reproducirían de la misma forma en el mundo real, cara a cara. Eso evidencia, además, la cobardía de quien se jacta de crear dolor ajeno en un tétrico ejercicio de onanismo cibernético.

Bajo una falsa sensación de anonimato, muchos usuarios de Internet emergen desde las sombras de su propia indecencia para, por ejemplo, insultar al hijo pequeño de la Secretaria General del Partido Popular, Maria Dolores de Cospedal, e insultos contra ella misma. Y seguramente tras vomitar insultos en el teclado de sus ordenadores, los iletrados -su pésima ortografía los delata- se levantan de la silla ufanos, pensando “ahí queda eso”.

Está en la mano de todos quienes participan en Internet, y no les gusta visitar noticias plagadas de insultos, ni les gusta leer foros o blogs llenos de calumnias, afear públicamente en los mismos lugares la actitud de estos individuos y, en los casos más extremos, proceder a comunicar a los responsables de la publicación la existencia de estos contenidos ofensivos para que, si se considera oportuno, intervengan las autoridades policiales o judiciales. No sin cierta tristeza, parece ser que la dureza contra esta clase de actitudes es el único lenguaje que entienden estos sujetos.

2 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo, el derecho tan peleado durante años a la libertad de expresión, algunos, demasiados, consiguen convertirlo en basura, apelando a la cobardía, porque cara a cara como tú dices, ni la mitad de la mitad. La basura peor es cuando se abusa del anonimato para atacar y calumniar a personas que sí están expuestas con su imagen, nombre y apellidos reales, ahí no hay igualdad de condiciones. Tal vez en internet todos deberíamos estar obligados a estar expuestos con nuestro nombre y apellido reales, se reducirían mucho la falta de respeto y las calumnias.

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