…Y lo digital trajo nuevos aires

La irrupción de la tecnología digital en fotografía ha cambiado del todo el panorama de la profesión. Plantas de película química que se cierran, grandes marcas de la fotografía que afrontan serios problemas económicos…En fin, que quizá debamos afrontar con el mayor de los optimismos posibles que, en fotografía, concretamente en fotografía de archivo, igual que en la vida, todo cambia.
La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Lo mismo ocurre con los mercados. El hecho evidente de que, en la actualidad, miles de fotógrafos amateur sean capaces de hacer con sus cámaras digitales fotografías de excepcional calidad técnica lleva a la conclusión lógica de que la irrupción de toda esa producción tendrá un impacto indudable en el mercado.
La fotografía “de archivo” se ve afectada por los contenidos generados por el usuario. Muchos profesionales del sector de la fotografía de archivo, anclados mentalmente en modos de hacer del pasado, se sienten amenazados por la ingente cantidad de imágenes que se ofrecen “a medio euro”. Pero el bajo precio no significa, necesariamente, baja calidad: en muchas ocasiones, el material comercial fotográfico ofrecido tiene calidad más que suficiente para los usos habituales de la fotografía “de stock”.
Los nuevos aires que lo digital y el nuevo “ejército” de fotógrafos armados con sus flamantes cámaras digitales han traído parecen competir con el profesional de siempre.
Y es éste último, el profesional, quien debe esforzarse en mejorar y diferenciarse del resto, ofreciendo al mercado volumen de producción de imágenes y calidad creciente, combinado con estilo diferenciador o personalidad propia en las imágenes que impacten al cliente y sobresalgan entre el resto de “simples instantáneas”.
Para el cliente, el nuevo sistema tiene ventajas indudables de cara a la reducción de costes de material gráfico, así como en la mayor facilidad de rotación de los contenidos, gracias también al bajo precio.
Al fotógrafo que aprendió, como la gran mayoría, a revelar sus propias imágenes en cuarto oscuro a base de prueba error y experimentación, todo su bagaje y su conocimiento del mercado le sirven para enfrentarse al reto del futuro, que no es otro que adaptarse y mejorar para seguir produciendo impactantes y maravillosas imágenes que, en ocasiones, el aficionado medio puede estar lejos de soñar alcanzar…
Pero cuidado, que los fotógrafos amateur van mejorando y algunos han dado ya sobradas muestras no solamente de conocimientos técnicos (necesarios, sin duda), sino también de talento. Y mucho.

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