La gorgona (Terence Fisher, 1964)

La gorgona
La gorgona

En un momento dado, las cuatro palabras “A Hammer Film Production” se convirtieron en un icono, un significado profundo que iba mucho más allá de las fronteras de la mera unión de grafías. Durante décadas, la Hammer fue la reina indiscutible del cine de terror gótico.

Entre los directores que más triunfaron con trabajos realizados para la Hammer, destaca por encima de todos Terence Fisher, el artífice de éxitos como “The curse of Frankenstein” (1957) o la archiconocida “Drácula” (1958), que generó incontables secuelas. La pareja cinematográfica formada por los actores Christopher Lee y Peter Cushing, triunfó también bajo su batuta.

La película dirigida por Fisher sobre la que quiero hablar hoy es “La gorgona” (1964) y existe un motivo especial para hablar en concreto sobre esta película, además desde la particularidad de esta película puedo exponer una teoría más general.

Me refiero al concepto “envejecer” aplicado a las películas. En cierta medida creo que las películas, para ser justo y honesto con ellas, hay que verlas con los ojos del año en el que fueron filmadas. Hoy en día, en nuestro mundo fuertemente anclado a la tecnología pero muchas veces vacío de alma y contenido, muchos descartan esta película – y otras – por meros aspectos técnicos.

Es cierto que “La gorgona” tiene un fallo determinado en cuanto a la creación técnica del monstruo protagonista, pero ese detalle no sirve como justificación para hundir la calidad de toda la película. No es justo, por lo tanto, visualizar una película como esta con los ojos de una persona acostumbrada a los actuales efectos especiales en 3D, con una mirada habituada al Photoshop, y tergiversada por los filtros de Instagram.

Es evidente que determinados efectos efectos especiales y de maquillaje en “La gorgona” eran mediocres – seré magnánimo – incluso en la época en la que se filmó la película (hasta el punto de que Christopher Lee, según IMDB, habló sobre el tema) pero una película es mucho más que efectos.

“La gorgona” posee un ambiente y una tensión admirable durante toda la duración de la cinta, ambos factores apoyados en un excelente y bien seleccionado reparto, en el que todos los actores trabajan de forma magnífica unos personajes bien diseñados por un sólido guión a cargo de John Gilling.

La música de la película, una banda sonora clásica en las películas de terror, afianza el ritmo de la historia, a lo que hay que sumar una dirección de fotografía muy adecuada. También sobresale la ambientación, con unos magníficos decorados muy bien aprovechados. La dirección de Fisher es rotunda, mantiene el pulso durante todo el metraje y confirma su maestría dentro del género del terror gótico.

Se trata, por lo tanto, de una película que, pese a evidentes fallos técnicos en efectos especiales, cumple en todos los demás parámetros artísticos que hacen disfrutar de una buena película con alma. Contenido con alma. No necesitamos efectos en 3D para disfrutar del buen cine clásico.